Niveles y metas

Los idiomas más fáciles de aprender si hablas español, y por qué depende de ti

Qué idiomas aprende más rápido un hispanohablante y por qué: escritura, parentesco, gramática, pronunciación y materiales. Un ranking con sus trampas.

Si tu lengua materna es el español, la respuesta corta es portugués e italiano, seguidos de cerca por el catalán, el gallego y, algo más lejos, el francés. Los rankings que circulan por internet suelen decir otra cosa porque están hechos para angloparlantes: ponen el noruego o el neerlandés arriba. Pero un idioma nunca es fácil en abstracto, sino fácil desde otro. Y desde el español, la familia romance te regala medio idioma antes de abrir el primer libro.

Lo esencial

  • La facilidad es distancia: escritura, raíces comunes, gramática, sonidos y cantidad de material a tu nivel.
  • Para un hispanohablante, portugués e italiano son los más cercanos de los idiomas con mucho material; el inglés no es el más fácil, pero sí el que más recursos tiene.
  • Un idioma fácil que no necesitas se abandona antes que uno difícil que sí. Lo fácil ahorra meses, pero no da un motivo.

Por qué los rankings de internet no son para ti

La escala más citada es la del Instituto del Servicio Exterior de Estados Unidos (FSI), que forma a diplomáticos a tiempo completo y agrupa los idiomas en cuatro categorías según el tiempo que tardan en alcanzar un nivel profesional: de 24 a 30 semanas para los más cercanos al inglés y unas 88 para el japonés, el coreano, el chino o el árabe.

Es una escala seria, pero mide la distancia desde el inglés. Para ti el italiano no está «a 24 semanas»: está mucho más cerca, porque compartes el vocabulario, los géneros, la conjugación y hasta el subjuntivo. No existe una tabla oficial equivalente para hispanohablantes, así que lo que sigue es nuestra valoración con cinco criterios que puedes comprobar tú mismo.

Cinco criterios de facilidad

1. La escritura. Con el alfabeto latino lees un cartel el primer día. Un alfabeto nuevo cuesta semanas, no años: el cirílico o el hangul coreano se aprenden en días. Miles de caracteres, como los kanji japoneses, son un proyecto que acompaña todo el curso.

2. Parentesco y raíces comunes. Portugués, italiano, catalán y francés vienen del latín, igual que el español: noche, noite, notte, nit, nuit. Pero el parentesco trae falsos amigos. En italiano burro es mantequilla, caldo significa caliente y salire es subir, no salir. En portugués polvo es pulpo, esquisito es raro y embaraçada significa avergonzada, no embarazada.

3. La gramática. Lo que cuesta es lo que el español no tiene. Las lenguas romances casi no tienen nada nuevo para ti; el reto está en los detalles: el infinitivo personal portugués, los artículos fusionados con preposiciones en italiano (nella, dalla). El alemán sí trae categorías nuevas: cuatro casos y tres géneros. El inglés casi no tiene conjugación, pero sí tiempos compuestos y verbos frasales.

4. Pronunciación y ortografía. El italiano se lee casi como se escribe y sus vocales suenan cerca de las nuestras. El portugués y el francés engañan: se leen fácil y se entienden difícil, por las vocales nasales y las que se pierden. El inglés es la trampa clásica: cinco vocales escritas para muchos más sonidos.

5. Material a tu nivel. Series, pódcasts, libros graduados, gente con quien practicar. El inglés gana con diferencia, y el portugués de Brasil tiene muchísimo contenido; en lenguas pequeñas puede faltar material sencillo.

El ranking para hispanohablantes

IdiomaEscrituraLo que ayudaLo que seguirá costando
PortuguésLatinaVocabulario y gramática casi paralelosVocales nasales, falsos amigos, entender el habla rápida
ItalianoLatinaPronunciación clara, conjugación familiarFalsos amigos, preposiciones con artículo, consonantes dobles
Catalán, gallegoLatinaMuy cercanos y con mucho contacto con el españolQue el español se cuele en cada frase
FrancésLatinaVocabulario compartido, gramática conocidaOído: la escritura y el sonido van por separado
RumanoLatinaRaíces latinasCasos, el artículo pegado al final del sustantivo
InglésLatinaMaterial infinito, base del colegioVocales, ortografía, tiempos compuestos
AlemánLatinaSe lee como se escribeCuatro casos, tres géneros, el verbo al final
Ruso, vietnamitaCirílica, latina con tonosCirílico en una semana; vietnamita sin conjugaciónSeis casos; seis tonos
Japonés, coreanoKana y kanji, hangulHangul en pocas tardes; el japonés tiene cinco vocales como el españolCortesía gramatical, orden de palabras, kanji

El orden dentro de cada fila es aproximado: a quien ha vivido en Barcelona el catalán le resultará más fácil que el portugués, y a quien escucha música brasileña, al revés.

Dos advertencias honestas

Cercano no significa sin esfuerzo. Con el portugués pasa algo curioso: entiendes tanto desde el primer día que es fácil quedarte en el «portuñol» para siempre. Para avanzar hay que trabajar justo lo que suena casi igual, porque ese casi es el idioma.

Lo fácil se empieza rápido y se termina despacio. Con el italiano dices frases útiles en una semana; los matices llegan en B2 como en cualquier otro idioma. Cuántas horas lleva cada nivel en una vida normal, no la de un diplomático, está en cuánto se tarda en aprender un idioma.

¿Y si tu objetivo no es el idioma fácil, sino el que necesitas?

Casi siempre quien busca «el idioma más fácil» ya tiene un candidato que le da algo de miedo: el inglés del trabajo, el alemán de una mudanza, el coreano de su pareja. En ese caso el ranking contesta otra pregunta. Un idioma difícil que vas a usar cada día sobrevive al tercer mes; uno fácil elegido por fácil, rara vez. Cómo pesar deseo, utilidad y dificultad lo explicamos en qué idioma aprender.

Además, «difícil» suele ser dos costes separados que se pagan por turnos. Primero la escritura, que es menor de lo que parece: el alfabeto hangul cabe en una pantalla. Después la gramática, que es un camino más largo, no un camino cerrado.

Una prueba de una semana

Un ranking describe idiomas; tú eres una persona con tu oído y tu memoria. Antes de decidir, dale a dos candidatos tres sesiones cortas:

  1. Lee en voz alta un párrafo breve y comprueba cuánto dijiste bien.
  2. Escucha dos minutos de habla lenta y clara y cuenta las palabras que reconociste.
  3. Aprende veinte palabras cotidianas y ponte a prueba dos días después.

El que te deje más en la cabeza tras la tercera sesión es el fácil para ti, diga lo que diga cualquier lista.

En LinguaPair

Aquí hay diez idiomas, cada uno con un curso completo de A0 a C2, entre ellos los más cercanos al español: portugués, italiano y francés, además de inglés y alemán. A0 y A1 son gratis en todos los cursos, así que la prueba de una semana no cuesta nada, y cada curso empieza por su escritura, de modo que un alfabeto nuevo es el primer nivel y no un obstáculo. Si ya estudiaste inglés en el colegio, la prueba de nivel gratuita te coloca en la lección que te toca y no en la primera. Y si el idioma que necesitas es el de tu pareja, la aplicación está pensada justamente para aprenderlo en pareja.